EL CAMPO DE TUS SUEÑOS ROJOS
DONDE LA LOCURA TE CUELGA DE LOS OJOS
La mirada extraviada de los tardos pájaros
Húmedos todos de locura
Que aguardando solícitos plumas maternas
Permanecen ausentes, solos y locos
Bienaventurados los seres alados sin alas
La mirada extraviada de los santos locos
A los que la vida se les escapa por las muñecas
Cavan hoy la estéril tierra
Para extraer esa extranjera azul y opaca
La locura
Tapizarle de cuchillos y clavarle mil agujas
En el blanco muro de su pupila
La mirada extraviada de los muertos por agua
Suicidas todos
Con esa inquilina loca atada a sus talones
Son arrastrados al fondo
Les llamaban locos
La mirada extraviada de los ausentes
Que escrutando el mundo con torcidos ojos
Sobrellevan mal sus muertes
La mirada extraviada de los tardos pájaros
Que haciendo nidos en mi nuca
Empuñan en sus picos huesos de muerto
Y una locura
Mientras alarmados
Ansían como locos el ala cóncava
Bienaventurados los ausentes de alas y cordura
FANTASMAS AZULES
EN el campo de mis sueños rojos
Fantasmas azules han invadido mi cuerpo
Y su aliento azul me roba las venas
Que ayer a la tierra me ataban
En un muro blanco como sepultura
Nos tumbamos para contemplar estrellas
Sus manos pisaron mis manos
Sus ojos mi cuerpo lamieron
En el campo de los sueños rojos
Llovieron plumas
Como un manto me cubrieron
En la sepultura de barro
Sus cóncavos picos se volvieron nobles
Fantasmas azules con formas de pájaro
Liberados de la jaula del cielo
Sin alas
Visitaron ayer mi azul mente
Hasta que mi sombra
Quedó derramada por el suelo
EL TIEMPO MUERE CONMIGO
¡CÓMO coger en sueños
Un pedazo del rojo crepúsculo!
¡Cómo coger con pinzas al inquieto
Y guardarlo con secreto en una urna!
¿Quién ideará la maquinaria, cruel dispositivo
Escalpelo de cirujano de precisión extrema?
Captúrame ese trozo de la blanca alborada
Y de este ensangrentado crepúsculo que quema mis retinas
¡Cómo sorprender a la nube con certero bisturí
Y realizarle pequeñas incisiones en corazón!
Quiero ver qué desprenden las nubes heridas de muerte
Yo estoy herida de muerte
Y rezumo sal y lágrima
El dolor detrás de mis párpados
Me dice que el tiempo muere conmigo
Y mi urna está vacía
De albores, ocasos y nubes
DIME QUE NO MORIMOS
DIME que no morimos
Dime que en ese último día
Iremos errantes hasta el manantial divino
A calmar la sed cósmica que a todos abrasa
Dime que no morimos
Que es un juego de visitas a otros mundos
A otras lunas
Dime que a por agua vamos
Como niños
Que volvemos con la sed loca
Muerta
Dime que no soltarás nunca mi mano
Ni en ese día ni en otro
Dime que si morimos
Del manantial a la par beberemos
Cadáveres de pájaro anuncian hoy las muertes
Sus sonidos grises advierten la hora
Ayer lloraban en los árboles
Hoy han muerto en un sueño gris y solitario
Y su aroma putrefacto cubre de tristeza el mundo
Se han ido todos los pájaros
PÁJAROS GRISES
HUESOS de pájaro brillan en la noche
La noche
De nuevo la noche
Plumas dispersas y alas quebradas cubren el Mundo
Mientras
Las gargantas aún palpitan
Mil pájaros petrificados lindan con caminos
Si no fuera por la sangre
Las despedazadas alas
Los graznidos que martillean sienes
Pareciera que duermen bajo las ruedas
De algún cochero borracho
El pájaro amarillo de la mañana
Se volvió huella gris
Y sus mutiladas palabras del gaznate huyeron
Nadie le visitará con cenizas al amanecer
Ni llenará de flores su boca
¡Cómo dormir en la respiración de los animales
Que sueñan llegada la noche!
IRÍAS A SER HOMBRE
IRÍAS a ser nube
Pero un travieso dios te desterró del cielo
Por tu pasado de conciencias malas
Caíste
Irías a ser querube
Mas las alas no compraste
Y te aventuraste en tu cruzada
Mutilado. Solo. Y sin alas
Caíste
Y tu caída cubrió la Tierra
Irías a ser agua
Y disfrazado de lluvia
Alcanzar el querube que en la nube vive
Pero el verano como un rojo manto
Cubrió de nuevo la Tierra
Irías a ser viento
Y aprovechar la ráfaga del Norte
Quedando suspendido en ese cielo tuyo
De nubes y querubes
Mientras, caías
Irías a ser pájaro
Y quisiste volver a ser hombre
Con alas
Pero ya era tarde
Ya fue tarde
EL CIELO ES CONVEXO
I
PORQUE incluso el cielo es convexo
Y los ángeles aplauden con sus alas
Las cóncavas vidas mortales
Porque incluso sus alas son convexas
Si las baten consiguiendo desplegarlas
Porque puede que hasta Dios mismo sea convexo
Porque la mirada extraviada de esta santa loca sin alas
Es también convexa
Entonces
Si el Mundo es convexo
¿Por qué la Muerte deja ese hueco cóncavo
En nuestras convexas almas?
Porque incluso los convexos árboles
Han muerto
II
PORQUE si su cuerpo es convexo
El mío cóncavo se muestra y se acopla
Porque si aquél asoma cóncavo
Mi cuerpo es definitivamente convexo
Porque no soy nada sin eso
Por eso
Porque Dios y el cielo son convexos
Sucumbamos, amada
Al cielo, a los ángeles y a Dios
Sucumbamos al silencio en esta vida
Sin acabar las frases
SORTILEGIO
¿QUIÉN quemará incienso en los rincones
Y masticará alas de mariposa en las esquinas
Las libélulas de sórdidas alas
Entretejen hoy los cabellos del Mundo
¡Sortilegio!
¡Que alguien vaticine el final del cruel hechizo!
¡Que nos canten al oído la hora exacta de su muerte...!
Mientras
La ciudad duerme
Los espíritus alados se pasean por las calles
Con sacos de palabras llenas
¿No es efímera y fugaz la vida?
¿No es la muerte pasajera?
¿Y la herida?
Y el nacimiento del niño ¿no es pasajero?
¿Y la locura?
La soledad no es estar parada en el muelle
a la madrugada, mirando el agua con avidez
La soledad es no poder decirla, por no poder circundarla
por no poder darle un rostro, por no poder hacerla sinónimo de un paisaje
La soledad sería esta melodía rota de mis frases
Alejandra Pizarnik
LA PIEDRA DE LA SOLEDAD
EBRIA de láudano
Esperas en tu soledad sombría
Que el olvido cubra el Mundo
Y con él tus frases
Pero el ansiado descuido no logras
Y voceas nombres de pila
Encarando antiquísimas lápidas hebreas
Las noches se siguen una a otra
Y te caen encima como cuchillas
Palabras afiladas
¡Si supieran que de día te anocheces!
¡Si supieran que flaqueas!
Mientras con las comisuras de tu boca
Conspiras remotas texturas
En tus palabras dichas y redichas
El olvido no llega
Y te arrastras por el légamo
Henchida de palabras
Presagios
Y sospechas
LA PIEDAD
EL infame pájaro de la piedad
Canta siniestramente sobre tu tumba
Y escondido en un rincón de ti
Picotea con esmero cuencas de ojos
Al tiempo que esculpe tu nombre en el muro
Entonces
El silencio se descuelga
Como crías muertas de murciélago
Hacia abajo
Con la mirada terca en tu lápida
¿Dónde se han ido las flores?
Un pájaro parece navegar hacia el cénit
Cargando flores en su pico
LA MUERTE
LOS párpados bajos
El rostro inmóvil
El peso denso de estos brazos
Que hoy descansan o eso dicen
Los párpados bajos
El cuerpo inmóvil
Cortinas de humo de densos velos
Que nos separan del mundo o eso dicen
¿Qué es morir?
Los párpados bajos
Mientras
La Muerte
DONDE LOS ÁRBOLES SE VUELVEN DIOSES
Allí la Muerte
puede que ni exista
AQUÍ
El pájaro de la duda
Anida en la longitud de mi garganta
Allí
Su piel es piel de cielo
Sus voces trozos de nubes blancas
Allí
Echada sobre la Tierra
El sol calienta mi alma
La aplaca
Allí
Donde los árboles se vuelven dioses
EL LIBRO DE LAS CERTEZAS
CERTEZA I
A estas alturas de vidas
Nadie te querrá como yo te quiero
CERTEZA II
A estas alturas de muertes
Nadie me querrá como yo te quiero
CERTEZA III
¿Qué más da todo?
Si el dedo helado de la Muerte
A todos toca...
CERTEZA IV
Desapariciones... ¡qué bueno!
CERTEZA FINAL
Todo lo que es, en algún momento
Deja de ser
LA NUBE
DE una muerte fui testigo hoy
Me pregunto
Si aquel trozo de carne de nube
Asomó en su honor
SONRISAS
¿DÓNDE irán las sonrisas
pasadas de todos los niños?
¿Qué habrá detrás de sus ojos quietos?
Cuando pienso en los niños muertos
Me entran ganas de abrazarte
¡Anocheceos en mis brazos
mientras yo amanezco en vuestros ojos!
LA DESAPARICIÓN
¿POR QUÉ lloras?
Cuando entenderás niña
Que debieras si acaso
Llorar por el Mundo de los vivos
Y no por ese otro Mundo mudo de los muertos
Cuando entenderás niña
Que sólo los muertos descansan
Y en su descanso alcanzan
La inmensa paz que aquí se ausenta
¿Por qué lloras, temerosa
Por la incorruptible Muerte
Que a todos alcanza?
O CAMPO DOS TEUS SONHOS VERMELHOS
traducción al portugués: alberto augusto miranda
ONDE A LOUCURA SE SOLTA DOS TEUS
OLHOS
O olhar extraviado dos pássaros tardios
Todos húmidos de loucura
No aguardar solícito das penas maternas
Permanecem ausentes, sós e loucos
Bem-aventurados os seres alados sem asas
O olhar extraviado dos santos loucos
Aqueles a quem a vida se lhes escapa pelos pulsos
Cavam hoje a estéril terra
Para extraírem essa estrangeira azul e opaca
A loucura
Alcatifá-la de facas e cravar-lhe mil agulhas
No branco muro da sua pupila
O olhar extraviado dos mortos por água
Todos suicidas
Com essa inquilina louca atada aos seus calcanhares
São arrastados para o fundo
Chamavam-lhes loucos
O olhar extraviado dos ausentes
Que sondando o mundo com torcidos olhos
Disfarçam mal as suas mortes
O olhar extraviado dos pássaros tardios
Que fazendo ninhos na minha nuca
Trazem em seus bicos ossos de morto
E uma loucura
Enquanto alarmados
Anseiam como loucos pela asa côncava
Bem-aventurados os ausentes de asas e sensatez
FANTASMAS AZUIS
No campo dos meus vermelhos sonhos
Fantasmas azuis invadiram o meu corpo
E o seu sopro azul corrói-me as veias
Que ontem à terra me atavam
Num muro branco como sepultura
Deitamo-nos na tumba para contemplar estrelas
As suas mãos pisaram as minhas mãos
Os seus olhos o meu corpo lamberam
No campo dos sonhos vermelhos
Choveram penas
Como um manto me cobriram
Na sepultura de barro
Seus côncavos bicos tornaram-se nobres
Fantasmas azuis com formas de pássaro
Libertos da jaula do céu
Sem asas
Visitaram ontem a minha azul mente
Até que a minha sombra
Caiu derramada pelo chão
O TEMPO MORRE COMIGO
Como colher em sonhos
Um pedaço do vermelho crepúsculo!
Como colher com pinças o inquieto
E guardá-lo em segredo numa urna!
Quem projectará a maquinaria, cruel dispositivo
Bisturi cirúrgico de precisão extrema?
Captura-me esse troço da branca alvorada
E deste ensanguentado crepúsculo que me queima as retinas
Como surpreender a nuvem com certeiro bisturi
E proceder a pequenas incisões no seu coração!
Quero ver o que sai das nuvens feridas de morte
Eu estou ferida de morte
E verto sal e lágrimas
A dor por detrás das minhas pálpebras
Diz-me que o tempo morre comigo
E a minha urna está vazia
De alvores, ocasos e nuvens
DIZ-ME QUE NÃO MORREMOS
Diz-me que não morremos
Diz-me que no último dia
Iremos errantes até ao manancial divino
Acalmando a sede cósmica que a todos abrasa
Diz-me que não morremos
Que é um jogo de visitas a outros mundos
A outras luas
Diz-me que é pela água que vamos
Como crianças
Que regressam com sede louca
Morta
Diz-me que nunca soltarás a minha mão
Nem nesse dia nem noutro
Diz-me que se morremos
Do manancial por sua vez beberemos
Cadáveres de pássaro anunciam hoje as mortes
Os seus sons cinzentos avisam da hora
Ontem choravam nas árvores
Hoje morreram num sonho cinzento e solitário
E o seu aroma cobre de tristeza o mundo
Foram-se embora todos os pássaros
PÁSSAROS CINZENTOS
Ossos de pássaro brilham na noite
A noite
De novo a noite
Penas dispersas e asas partidas cobrem o Mundo
Enquanto
As gargantas ainda palpitam
Mil pássaros petrificados marcam os caminhos
Se não fosse pelo sangue
As despedaçadas asas
Os grasnidos que martelam as frontes
Pareceria que dormem sob as rodas
De algum cocheiro bêbado
O pássaro amarelo da manhã
Tornou-se um rasto cinzento
E as suas mutiladas palavras do gasganete fugiram
Ninguém o visitará com cinzas ao amanhecer
Ou encherá de flores a sua boca
Como dormir na respiração dos animais
Que sonham quando a noite chega!
IAS SER HOMEM
Ias ser nuvem
Mas um travesso deus desterrou-te do céu
Pelo teu passado de má consciência
Caíste
Ias ser querubim
Mas não compraste as asas
E aventuraste-te na tua cruzada
Mutilado. Só. E sem asas
Caíste
E a tua queda cobriu a Terra
Ias ser água
E disfarçado de chuva
Alcançar o querubim que na nuvem vive
Mas o verão como um manto vermelho
Cobriu de novo a Terra
Ias ser vento
E aproveitar a rajada do Norte
Ficando suspenso nesse teu céu
De nuvens e querubins
Entretanto, caías
Ias ser pássaro
E quiseste voltar a ser homem
Com asas
Mas já era tarde
Já foi tarde
O CÉU É CONVEXO
I
Porque inclusivamente o céu é convexo
E os anjos aplaudem com as suas asas
As côncavas vidas mortais
Porque inclusivamente as suas asas são convexas
Se as batem conseguindo abri-las
Porque pode ser que até mesmo Deus seja convexo
Porque o olhar extraviado desta santa louca sem asas
É também convexo
Então
Se o Mundo é convexo
Porque deixa a Morte esse oco côncavo
Em nossas convexas almas?
Porque inclusivamente as convexas árvores
Morreram
II
Porque se o seu corpo é convexo
O meu côncavo se mostra e se acopla
Porque se ele assoma côncavo
O meu corpo é definitivamente convexo
Porque nada sou sem isso
Por isso
Porque Deus e o céu são convexos
Sucumbamos, amada
Ao céu, aos anjos e a Deus
Sucumbamos ao silêncio nesta vida
Sem acabar as frases
SORTILÉGIO
Quem queimará incenso nos cantos
E mastigará asas de mariposa nas esquinas
As libélulas de sórdidas asas
Entretecem hoje os cabelos do Mundo
Sortilégio!
Que alguém vaticine o fim do cruel feitiço!
Que nos cantem ao ouvido a hora exacta da sua morte...!
Entretanto
A cidade dorme
Os espíritos alados passeiam-se pelas ruas
Com sacos de palavras cheias
Não é efémera e fugaz a vida?
Não é a morte passageira?
E a ferida?
E o nascimento da criança, não é passageiro?
E a loucura?
A PEDRA DA SOLIDÃO
Ébria de láudano
Esperas na tua solidão sombria
Que o esquecimento cubra o Mundo
E com ele as tuas frases
Porém o ansiado descanso não atinges
E gritas nomes de pia baptismal
Frente a antiquíssimas lápides hebraicas
As noites sucedem-se uma após outra
E caem-te como machados
Palavras afiadas
Se soubessem que anoiteces de dia!
Se soubessem que fraquejas!
Entretanto com as comissuras da tua boca
Conspiras remotas texturas
Nas tuas palavras ditas e reditas
O esquecimento não chega
E arrastas-te pela lama
Enchida de palavras
Presságios
E suspeitas
A PIEDADE
O infame pássaro da piedade
Canta sinistramente sobre a tua campa
E escondido num canto de ti
Debica com esmero órbitas de olhos
Enquanto esculpe o teu nome no muro
Então
O silêncio despendura-se
Como crias mortas de morcego
Até cá em baixo
Com o olhar obstinado na tua lápide
Para onde foram as flores?
Um pássaro parece navegar até ao zénite
Carregando flores no seu bico
A MORTE
As pálpebras baixas
O rosto imóvel
O peso denso destes braços
Que hoje descansam ou isso dizem
As pálpebras baixas
O corpo imóvel
Cortinas de fumo de densos véus
Que nos separam do mundo ou isso dizem
O que é morrer?
As pálpebras baixas
Entretanto
A Morte
ONDE AS ÁRVORES SE TORNAM DEUSES
Ali a Morte
pode até não existir
Aqui
O pássaro da dúvida
Aninha na longitude da minha garganta
Alí
A sua pele é pele de céu
As suas vozes troços de nuvens brancas
Ali
Deitada sobre a Terra
O sol aquece a minha alma
Aplaca-a
Ali
Onde as árvores se tornam deuses
O LIVRO DAS CERTEZAS
CERTEZA I
Nestas alturas de vidas
Ninguém te quererá como eu te quero
CERTEZA II
Nestas alturas de mortes
Ninguém me quererá como eu te quero
CERTEZA III
Que importa tudo?
Se o dedo gelado da Morte
Em todos toca...
CERTEZA IV
Desaparecimentos... que bom!
CERTEZA FINAL
Tudo o que é, em dado momento
Deixa de ser
A NUVEM
De uma morte fui testemunha hoje
Pergunto-me
Se aquele pedaço de carne de nuvem
Assomou em sua honra
SORRISOS
Onde irão os sorrisos
passados de todas as crianças?
Que haverá por detrás dos seus olhos quietos?
Quando penso nas crianças mortas
Tenho vontade de abraçar-te
Anoiteceis nos meus braços
Enquanto eu amanheço em vossos olhos!
A DESAPARIÇÃO
Porque choras?
Quando perceberás menina
Que deverias se fosse o caso
Chorar pelo Mundo dos vivos
E não por esse outro Mundo mudo dos mortos
Quando perceberás menina
Que só os mortos descansam
E em seu descanso alcançam
A imensa paz que daqui se ausenta
Porque choras temerosa
Pela incorruptível Morte
Que a todos alcança?